OTRA MÁS DE REDUNDANCIA

Siguiendo con la redundancia:

Es cierto que, a veces, se utiliza para producir un efecto intensificador, por ejemplo: "lo vi con mis propios ojos". En estos casos se denominan pleonasmos, y son aceptables. Pero mucho cuidado con los siguientes "dúos" que se deslizan en los textos sin pedir permiso: accidente fortuito, actualmente en vigor, antecedentes previos, autopsia de un cadáver, colofón final, a la misma vez, conocer por primera vez, constelación de estrellas, crespón negro, deambular sin rumbo, divisas extranjeras, edad longeva, erario público, error involuntario, especial hincapié, exultante de alegría, falso pretexto, funcionario público, hijo primogénito, hipotético supuesto, hueco vacío, idiosincrasia propia, mendrugo de pan, nexo de unión, puño cerrado, tarifa de precio, utopía inalcanzable...

¡Vaya listado! A algunas de estas parejitas se les "ve" la redundancia desde lejos, pero a otras... que tire la primera piedra el que esté libre de pecado.

Próxima pesadilla: "La guerra de la tilde diacrítica".