Un poco sobre mí

Hace unos años, un día de esos en que me sentía aplastada por la monotonía diaria, pensé que mi vida era muy aburrida (ya sobrepaso el medio siglo y un pelín, pero me encuentro divina de la muerte); esto me llevó a preguntarme qué había hecho yo con "mi tiempo". Buscar la respuesta me forzó a recordar. Simplemente, recordar.
Mi madre me contó que cuando nací mi padre estaba trabajando en Francia, como tantos españolitos de esa época. Poco tiempo después, mis dos hermanas mayores, mi madre y yo nos mudamos desde un pequeño pueblo del sur de España hasta París, donde mi padre nos esperaba. Al cabo de unos ocho años, regresamos definitivamente a España. Si has visto la película "Un franco, 14 pesetas", sabrás cómo me sentí en el reencuentro con la España de los años setenta. En esa película parece que Carlos Iglesias se inspiró en mi familia (sé que lo hizo en la suya). Me estoy enrollando. Abreviaré.
Con quince años me bauticé en La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días. Soy mormona, como Sthephanie Meyer (la autora de la saga de Crepúsculo), Orson Scott Card (autor de El juego de Ender) o Brandon Sanderson (El camino de los reyes, Elantris). Fui misionera durante año y medio por tierras catalanas, valencianas y mallorquinas. Empecé a estudiar medicina pero no terminé (qué disgusto le di a mis padres). Ahora quedaría muy bien decir aquello de que aprendí más en  la universidad de la vida. Y seguramente es verdad, porque he redactado guiones para cuñas publicitarias; participado en programas de radio y televisión (ya fuese por trabajo o por mis aficiones); viajado por diferentes países; y ahora, soy escritora, escritora indie.
¿Tengo una vida aburrida? ¡Qué va, para nada!